Recuerdos II (hace dos años)…

Tirarme a la cama, cerrar los ojos, inhalar y exhalar profundo las veces que sea necesario, pensar que la causa de mi depresión actual dentro de un tiempo me va a provocar risa/vergüenza, seguir pensando en eso hasta aburrirme, abrir los ojos, levantarme… y continuar con mi vida sin hacer tanto drama.

Ya no quiero seguir así. La vida puede ser algo más que eso.

4 de julio de 2019

Esta terrible sensación de sentirse menos que los demás…

Es como sentirse dentro de un hoyo…

Un hoyo poco profundo en el cual todos pueden verme…

¿Por qué no me salgo? Ese es el problema…

He intentado salirme de ese hoyo, pero al querer escalar por sus paredes, éstas se vuelven porosas y lo unico que logro es ensancharlo…

Y al ser más grande su circunferencia son más quienes pueden contemplar mí ridículo espectáculo…

Por eso he dejado de intentarlo, y ahora mejor le pido a algunos de los que están allá arriba, arriba de mí, que se olviden de que existo, que dejen de verme, que me entierren…

Almohada

Hay noches en las que quisiera que mi cabeza se hundiera en mi almohada… y que así mi mente pudiera viajar a otros mundos, lejos de la decadencia que me rodea y no me deja vivir en paz, lejos de la tristeza, lejos de las limitaciones que me impone esta realidad que me asfixia.

Quisiera poder fundirme en mi cama, que cada partícula de mi cuerpo se despegara y se mezclara con los componentes de mis sábanas, de mi cuarto, del aire… del universo.

Quisiera dejar atrás mi forma humana, desgajar todo de lo que estoy compuesto, y que un soplo del viento eterno se lleve lo que un día fue mi cuerpo…

¡Maldita almohada! ¿Por qué no dejas que me hunda? ¿Acaso te complaces de mi sufrimiento? ¿Acaso te alimentas de mis lágrimas?