Felicidad


La felicidad que más me gusta es esa que surge de la nada, esa que no está condicionada por ningún factor externo, esa que viene al mundo sin ningún sentido, como el viento que me rodea, como las estrellas que decoran la noche.

Amo los momentos en los que mi felicidad no depende de nadie, ni siquiera de mí mismo; yo sólo soy un simple medio que ésta utiliza para materializarse en este mundo podrido.

Este mundo no merece una felicidad tan pura y perfecta, es por ello que tan rápido como llega tiene que marcharse… y aquí me quedo yo, queríendome ir con ella.

Recuerdos II (hace dos años)…

Tirarme a la cama, cerrar los ojos, inhalar y exhalar profundo las veces que sea necesario, pensar que la causa de mi depresión actual dentro de un tiempo me va a provocar risa/vergüenza, seguir pensando en eso hasta aburrirme, abrir los ojos, levantarme… y continuar con mi vida sin hacer tanto drama.

Ya no quiero seguir así. La vida puede ser algo más que eso.

7 de marzo de 2019

Sin título166

Quisiera que estuvieras aquí, tú, que nunca confiaste en mí; quisiera que pudieras verme ahora, tú, que dijiste que nunca iba a cambiar.

Pero pensándolo bien, quizás no.

Volver sería retroceder… y no pienso dar ningún paso hacia atrás.

Ya mis pasos sólo me llevan hacia adelante, siempre hacia adelante.

Así que, de lejos, mírame cómo sí pude cambiar.

3 de marzo de 2019

He llegado a un punto de mi vida en el que ya no quiero cambiar por tal o cual persona, no quiero cambiar para agradar o para serle hostil a alguien… quiero cambiar por mí, quiero hacer las pases conmigo, consolarme, dejar de presionarme por no ser como los demás esperan que sea, tapar mis oídos y que el bullicio del mundo no influya en el proceso, no dejar que la opinión ajena sea una piedra que obstruya mi fluido río…

Quiero escucharme a mi, prestar atención a mis necesidades y no a lo que los demás creen que necesito…

¡Qué importa desagradarle a una parte del mundo si me siento enamorado de mí!