Distancia II

Lejos estamos mejor, pues mi cercanía te lastima.
Y sino he decidido marcharme es porque en mi cabeza hay un dilema,
El dilema del erizo:
Si me acerco te daño, si me alejo te extraño.
Vivo condenado al enclaustramiento individual,
Pues mi alma con ninguna embona.

Desde la ventana de mi mente te veré pasar,
de la mano de alguien más.

Chica suicida

No te dejes seducir por la muerte,
yo sé que ella te promete el infinito,
pero la carne es incompatible con el infinito,
yo sé que ser real y finito es doloroso,
pero el dolor sólo es la mitad de esta existencia,
yo sé que el mundo es detestable,
pero juntos podemos adueñarnos de una parcela de la realidad,
donde nadie ni nada pueda entrar,
ni siquiera la muerte…