Desahogo # 30

Quiero llorar y no sé por qué, quiero escapar y no sé a dónde, quiero volar y le temo a las alturas, quiero gritar y no tengo voz, quiero quemarme y soy de agua, quiero perderme y nací sin Norte, quiero correr y no tengo piernas, quiero que llueva y estoy en el desierto, quiero ver el sol y yo soy la nube que lo tapa.

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Desilusión

La inocencia murió hace tiempo en mí, la enterré en lo más profundo de mi olvido y dudo mucho que algún día vuelva a vivir; el optimismo se marchó para nunca más volver, ahora este mundo me parece frío e inhumano, gris, ni blanco, ni negro, sólo opaco. Este mundo se me ha desencantado, antes esperaba mucho de él, luego esperaba muy poco, ahora sé que no me dará nada. Enfrentarse a la realidad duele, lastima el alma, marchita las ilusiones.

Florecen desilusiones.

Obra de arte

Nacer no es un regalo, ni un castigo -uno debe ser muy egoísta para llegar a pensar en esos términos-: simplemente es un inoportuno accidente de la naturaleza. Toda forma de vida, por muy compleja y desarrollada que sea, no es nada más que eso, un maldito accidente, no hay planes detrás de ello, no hay destino que nos haya puesto en este lugar, ni una fuerza divina que determine la existencia, nada. La vida no tiene nada de milagroso. La existencia se reduce a una cadena de combinaciones químicas y orgánicas, millones de años de pruebas y errores, formas de vida más avanzadas imponiéndose sobre otras menos avanzadas, una historia en la que el más fuerte, el más astuto, el que más se ha sabido adaptar al cambio, se ha impuesto al más débil, al menos adaptado. La vida no tiene nada de milagroso: todo se reduce a procesos naturales, a cadenas de acontecimientos que no tienen determinaciones que se encuentren más allá de lo existente, de lo material, de lo real. La vida no es un regalo, la vida no es un castigo, sólo es una tarea que nos ha impuesto la naturaleza y podemos hacer de ella lo que querramos.

Por mi parte, haré de ella una obra de arte.

Símbolo descontextualizado

Soy una pieza de un rompecabezas que no tiene solución, de un rompecabezas en el que no logro encajar, un rompecabezas que ni siquiera he visto, no sé si existe, creo que sólo es mi deseo de concebirme como parte de un orden que me precede el que me hace imaginarlo, sólo es mi miedo a enfrentarme a la nada, al sin-sentido de la existencia,a la condición humana, de la que trato de escapar inútilmente.